> Aeropuerto Internacional de Tijuana
Ubicado en un punto estratégico en la frontera entre México y Estados Unidos, el Aeropuerto Internacional de Tijuana requería una ampliación de gran escala para atender el creciente tráfico aéreo de la región.
El proyecto, desarrollado en colaboración con Estudio Lamela, contempló la expansión de las salas Alfa y Bravo, la creación de nuevas posiciones remotas para aeronaves y la incorporación del acceso transfronterizo CrossBorder, que conecta directamente con una terminal en Estados Unidos mediante un puente peatonal.
El diseño arquitectónico se planteó con un enfoque en la funcionalidad, la flexibilidad y la modularidad, asegurando que futuras ampliaciones puedan realizarse sin afectar las operaciones del aeropuerto.
Entre las intervenciones más relevantes se incluyen la reorganización de las áreas de migración y aduana, la modernización del centro de control de operaciones, la optimización de la sala de reclamo de equipaje y la ampliación de la oferta comercial.
Además, se zonificaron los edificios para facilitar la gestión y el mantenimiento, y se implementaron soluciones constructivas con elementos prefabricados que reducen plazos y costos.
La luz natural es un elemento protagonista del proyecto. A través de lucernarios y ventanales de gran formato, se crean espacios interiores amplios y confortables, mejorando la experiencia tanto de pasajeros como de empleados.
Todos los accesos y circulaciones fueron diseñados para garantizar la plena accesibilidad de personas con movilidad reducida, ofreciendo un tránsito fluido y seguro para todos los usuarios.
Ubicado en un punto estratégico en la frontera entre México y Estados Unidos, el Aeropuerto Internacional de Tijuana requería una ampliación de gran escala para atender el creciente tráfico aéreo de la región.
El proyecto, desarrollado en colaboración con Estudio Lamela, contempló la expansión de las salas Alfa y Bravo, la creación de nuevas posiciones remotas para aeronaves y la incorporación del acceso transfronterizo CrossBorder, que conecta directamente con una terminal en Estados Unidos mediante un puente peatonal.
El diseño arquitectónico se planteó con un enfoque en la funcionalidad, la flexibilidad y la modularidad, asegurando que futuras ampliaciones puedan realizarse sin afectar las operaciones del aeropuerto.
Entre las intervenciones más relevantes se incluyen la reorganización de las áreas de migración y aduana, la modernización del centro de control de operaciones, la optimización de la sala de reclamo de equipaje y la ampliación de la oferta comercial.
Además, se zonificaron los edificios para facilitar la gestión y el mantenimiento, y se implementaron soluciones constructivas con elementos prefabricados que reducen plazos y costos.
La luz natural es un elemento protagonista del proyecto. A través de lucernarios y ventanales de gran formato, se crean espacios interiores amplios y confortables, mejorando la experiencia tanto de pasajeros como de empleados.
Todos los accesos y circulaciones fueron diseñados para garantizar la plena accesibilidad de personas con movilidad reducida, ofreciendo un tránsito fluido y seguro para todos los usuarios.







