> vestíbulo Santander
El diseño, desarrollado en colaboración con Estudio Lamela, se centra en la creación de un espacio moderno y funcional.
El uso predominante de materiales como la madera, combinado con un acabado brillante en rojo, genera un contraste visual donde los tonos cálidos de la madera transmiten confort, mientras que el rojo —característico de la identidad del banco— aporta dinamismo y energía.
La distribución interior es abierta y fluida, favoreciendo el tránsito de usuarios y empleados.
El vestíbulo se vincula con el exterior de las oficinas mediante un muro lambrín que integra la zona de recepción y oculta, en su parte posterior, un área de guardado para uso del personal.
Las zonas de espera, amuebladas y apartadas de la circulación principal, ofrecen comodidad y privacidad.
El programa incluye además dos salas de juntas con capacidad para seis personas. El acceso a los elevadores se encuentra controlado mediante sistemas electrónicos de seguridad.
La iluminación ha sido cuidadosamente diseñada: se utilizan luces indirectas para destacar las formas curvas de las paredes y su conexión con el plafón del vestíbulo, que cuenta con una altura mayor que las áreas de trabajo.
En las zonas de recepción y espera, la luz se integra mediante luminarias empotradas en plafones específicos para cada espacio, creando una atmósfera acogedora y funcional.
El diseño, desarrollado en colaboración con Estudio Lamela, se centra en la creación de un espacio moderno y funcional.
El uso predominante de materiales como la madera, combinado con un acabado brillante en rojo, genera un contraste visual donde los tonos cálidos de la madera transmiten confort, mientras que el rojo —característico de la identidad del banco— aporta dinamismo y energía.
La distribución interior es abierta y fluida, favoreciendo el tránsito de usuarios y empleados.
El vestíbulo se vincula con el exterior de las oficinas mediante un muro lambrín que integra la zona de recepción y oculta, en su parte posterior, un área de guardado para uso del personal.
Las zonas de espera, amuebladas y apartadas de la circulación principal, ofrecen comodidad y privacidad.
El programa incluye además dos salas de juntas con capacidad para seis personas. El acceso a los elevadores se encuentra controlado mediante sistemas electrónicos de seguridad.
La iluminación ha sido cuidadosamente diseñada: se utilizan luces indirectas para destacar las formas curvas de las paredes y su conexión con el plafón del vestíbulo, que cuenta con una altura mayor que las áreas de trabajo.
En las zonas de recepción y espera, la luz se integra mediante luminarias empotradas en plafones específicos para cada espacio, creando una atmósfera acogedora y funcional.




